Misioneros en Guardia
Es un libro en el formato para bolsillo confeccionado artesanalmente y que luce como si hubiese sido producto de una imprenta de gran envergadura.
En el interior encontramos poesía, artículos y cuentos que convergen sobre el rescate de la imagen de Andresito Artigas y la cultura guaranítica, emblemas y manifestaciones en contra de prácticas autoritarias, tanto a nivel nacional e histórico como contra la actual cuyuntura global y finaliza con una alineación honesta y descarnada a los valores ecológicas y de rescate de la soberanía territorial.
Soy un fanático de los libros de bolsillo, si bien que hace tiempo no me encargo de rescatar los valores de muchas ediciones y autores difundidos en español por este formato, puedo tomarme unas líneas para remarcar algunos aspectos que se repiten entre mis viejos libros, en particular algunos de Ciencia Ficción, y el libro de Misioneros En Guardia.
1-La pujanza de sus ideas viene bien camuflado. Los legos de la literatura siempre juzgan al libro por la tapa. Consideran que un libro con ideas rutilantes, preclaro u osado debe enmarcarse en tapas duras, lomos densos y un tonelaje promedio por palabra. Nada más lejos de la verdad.
En formato bolsillo he leído 1984, La República, Utopía y el Túnel, así como Más Rápido que la Vista, Crónicas Marcianas, Podemos hacértelo recordar al por mayor. Bewulf y la Metamorfosis. Tambien fue mi primera lectura de la aventuras del Cid han pasado por un libro de bolsillo con guía de lectura adjunta.
Todos estos libros contienen ideas apabullantes. Nos presentan criticas filosóficas, especulaciones y contrapropuestas tanto para las organizaciones sociales vigentes en sus tiempos, para el rumbo de los eventos históricos, para el enfoque individual del sujeto y sobre todo para el examen ético, morales y actitudinal propio.
2- Es un compañero, de fácil transporte y una extensión de mi soberanía individual. La disponibilidad del libro en el bolsillo, en la valija o en la gaveta del auto es impagable. Las horas de esperas en consultorios, oficinas, filas o en un estacionamientos se convierten, de un solo manotazo, en una puesta al día con aventuras e ideas o en el mero recorrido por el mundo de algún amigo antiguo y ya desaparecido. El libro que me acompaña en el bolsillo es a la vez el único que va a acompañar mi ocio cuando el resto del mundo me ha puesto en pausa, en tono de espera o simplemente se ha olvidado de mis propios tiempos.
Un libro de bolsillo nos da un poder o una facultad de continuar con la mente terriblemente activa muy a pesar de la voluntad ajena de dejarnos pendientes de su propio arbitrio o modorra.
3- Puedo compartir su contenido, esgrimirlo en una charla o simplemente prestarlo conforme la ocasión se presente en cualquier ambiente. Es la literatura todo terreno. La unidad de asalto intelectual que puede operar en cualquier escenario. Basta con que algún tema salga a colación y además de tener tus gestos, tu memoria y tu palabra, tienes la frase, la imagen y el discurso escrito para enriquecer cualquier conversación.
No obstante se diferencia del resto de libros que he mencionado pues es una recopilación de obras de varios autores. Es una suma de singularidades que van directamente a un objetivo, la transmisión de ideas concreta y sin mayores artificios. Inclusive las narraciones, siendo obras de la ficción, no se detienen a disfrazar los valores y la cosmogonía que defienden. Son textos francos creados por escritores de oficio y apasionados por su tierra, su historia, sus vivencias y el mundo ideal al cual aspiran.
La contratapa del libro posee un detalle menor pero de gran importancia que es reflejo fiel de la claridad de sus creadores “Lea este libro y hágalo circular entre sus amigos. Gracias”.
No es un comentario, una sinopsis, un anticipo o siquiera la presentación con la rúbrica de una autor conocido. Se trata de una contratapa directa al lector: Compartí mi amistad y compañerismo con tus amigos. Gracias.


